Nowhere Expresso

... un viaje de ida

  • 15th Abril
    2014
  • 15
I have a history of making decisions very quickly about men. I have always fallen in love fast and without measuring risks. I have a tendency not only to see the best in everyone, but to assume that everyone is emotionally capable of reaching his highest potential. I have fallen in love more times than I care to count with the highest potential of a man, rather than with the man himself, and I have hung on to the relationship for a long time (sometimes far too long) waiting for the man to ascend to his own greatness. Many times in romance I have been a victim of my own optimism.
Elizabeth Gilbert, Eat, Pray, Love (via observando)
  • 7th Abril
    2014
  • 07
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    2014
  • 05
  • 5th Abril
    2014
  • 05
  • 2nd Abril
    2014
  • 02
  • 1st Abril
    2014
  • 01
  • 30th Marzo
    2014
  • 30

Clint Mansell & Coco Sumner - Creep

sziszko:

When you were here before
Couldn’t look you in the eye
You’re just like an angel
Your skin makes me cry
You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You’re so fucking special

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here

I don’t care if it hurts
I want to have control
I want a perfect body
I want a perfect soul
I want you to notice when I’m not around
You’re so fucking special
I wish I was special

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here

She’s running out the door
She’s running out
She runs runs runs runs..
Runs…

Whatever makes you happy
Whatever you want
You’re so fucking special
I wish I was special

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here
I don’t belong here
  • 30th Marzo
    2014
  • 30
  • 22nd Marzo
    2014
  • 22
  • 15th Marzo
    2014
  • 15
  • 9th Marzo
    2014
  • 09
  • 8th Marzo
    2014
  • 08

"Me gusta cuando callas porque estas como ausente”, dice Pablo Neruda, creyendo así estar elogiando a esa mujer amada.
“Grandes pensadores”, antiguos, medievales, modernos y contemporáneos, han elogiado el silencio y el recato femenino como virtud, condición indispensable de toda “mujer bonita”.
Para aquellas bulliciosas disconformes, han recomendado la custodia, el control, la hoguera, la guillotina, la desaparición forzada, la tortura, el confesionario y el diván. O bien, un buen amante (por no decir otra cosa), reduciendo la queja ante la mutilación existencial a mera insatisfacción sexual. Por pecadoras, por brujas, por subversivas o por histéricas, por los siglos de los siglos, las voces de las mujeres que denunciaron su opresión fueron objeto de condena.
Hoy, con tanta agua que ha corrido bajo el puente, tantos ríos violetas navegados, tenemos que seguir escuchando que sus denuncias son una exageración, o que el Patriarcado se terminó, que la igualdad ya se conquistó, o bien, que algunas desigualdades persisten, pero se equivocan en la forma de expresarlas. Que podrían ser más “pedagógicas” y correctas, más dulces y compresivas con quienes las oprimen. Que son ellas las que deben esforzarse porque sus críticas sean escuchadas, y no quienes las inferiorizan quienes deben dignarse a abrir los oídos, recibir la crítica y dejarse interpelar. Así como cuando una huelga, o un piquete, siempre es “el” oprimido quien debe dar explicaciones de su metodología de lucha. Pero en el caso de ellas es peor, porque también deben rendir cuentas a sus compañeros del partido, del movimiento, del sindicato.
En cambio a mí, no me gustan cuando callan. Me gustan cuando gritan, cuando ríen, cuando lloran, cuando escrachan, cuando sospechan, cuando critican, cuando cantan la justa, cuando interpelan, cuando enseñan, cuando abrazan, cuando desobedecen.
Me gustan libres, locas, brujas, rebeldes, insumisas, combativas, callejeras, machonas, reventadas, putas, histéricas, tortas, piqueteras, inconvenientes, impertinentes, y revoltosas. Y también me gusta que no les importe lo que a los varones nos gusta de ellas.
A esas mujeres que con sudor, con lucha y con mucha, quizás demasiada paciencia, han logrado, entre tantas otras cosas, que algunos varones, comprendamos y sintamos la necesidad de poner el mundo patas para arriba, y que eso no es posible sin politizar lo personal, sin hacer del feminismo una filosofía práxica para transformarlo todo, mi más sincera admiración y agradecimiento. Les debo mi devenir feminista, y en ese sentido, una gran cuota de mi alegre rebeldía.

¡¡¡MUJERES BONITAS SON LAS QUE LUCHAN!!!

Fabbri, Luciano [2013] 

"Apuntes sobre feminismos y construcción de poder popular"(x)

(Fuente: thespacebarisnotworking)